¿Cómo aprender a manejar un ambiente laboral difícil?

como-aprender-a-manejar-un-ambiente-laboral-dificil

Lamentablemente, no existe organización humana que esté libre de conflictos internos que, directa o indirectamente, producen un ambiente laboral difícil.

Existen trabajos que por su misma naturaleza son desgastantes y estresantes, pero hasta el trabajo más difícil puede volverse ameno si la empresa cuenta con un entorno laboral agradable.

Un buen ambiente hace que las horas de trabajo se sientan más cortas y, por ende, que las jornadas sean más relajadas y que los proyectos sean llevados a cabo con una mejor actitud.

Lo mismo sucede en el caso contrario: si existe algún problema dentro de la oficina, cualquier actividad laboral se puede convertir en una terrible pesadilla. Por eso, es importante que seas capaz de manejar cualquier tipo de ambiente laboral, independientemente de la empresa en la que estés.

Es obvio que habrá casos en los que no podrás solucionar por completo los problemas de esta índole que tiene una compañía, pero hay formas en las que puedes minimizarlos hasta el punto que casi pareciera que no existen.

Para ayudarte, en este artículo te compartiré 6 consejos que te ayudarán a manejar un ambiente laboral difícil.

¡Comencemos!

1. Enfrentar los problemas lo antes posible

Este es un consejo que sirve tanto para resolver un ambiente laboral difícil como para tu vida personal.

Hay un dicho famoso que dice que “al toro se le agarra por los cuernos”, y es completamente cierto. Cuando hay un problema, lo mejor que puedes hacer es enfrentarlo directamente y no darte la vuelta, ya que de lo contrario no podrás resolverlo.

Esto también aplica en el trabajo cuando tengas un problema con algún colega. En la mayoría de los casos, lo mejor que puedes hacer es enfrentar a esa persona.

Recuerda siempre que, cuando los problemas no se tratan rápidamente y de forma directa, se generan chismes y bandos, crece el resentimiento y se empiezan especular cosas. Por eso, lo mejor es hablar civilizadamente antes de que todo se salga de control.

2. Comunicación asertiva

El saber cuándo, cómo y a quién decir las cosas es tener una comunicación asertiva.

Si logras ser asertivo todos ganan, porque no hay forma en la que existan “malos entendidos” y te sentirás escuchado y respetado en el trabajo.

Por supuesto, ser asertivo no es lo mismo que ser grosero. Es importante que sepas cómo decir las cosas sin sonar agresivo.

3. Aléjate de las actitudes negativas

Siempre habrán personas que tienen una actitud tóxica en la empresa. Seguramente, ya te las has encontrado y, quizás, incluso te has enfrentado a ellas.

Existen varios tipos de personas tóxicas, como por ejemplo:

  • Las negativas: son personas que a todo le encuentran problemas. Nada funciona para ellos y todo les parece mal;
  • Las chismosas: son las que crean rumores y hacen que los problemas parezcan más grandes de lo que realmente son;
  • Los narcisistas: todo gira alrededor de ellos. Son los mejores y no aceptan consejos ni evaluaciones.
  • Los flojos: son aquellos que, a la hora de trabajar en equipo, se olvidan de sus responsabilidades o piden constantemente que les hagan “favores” porque van a llegar tarde o no alcanzaron a terminar algo del trabajo.

Hay más ejemplos, pero lo importante es que sepas identificar quiénes son tus colegas tóxicos y te alejes de ellos lo más rápido posible, ya que lo único que hacen es traer más estrés y problemas al ambiente laboral.

También podría darse el caso de que tú seas una persona tóxica. Sí es así, te recomiendo que te analices a ti mismo, que veas qué tipo de persona eres y qué beneficios o problemas traes a tus compañeros de trabajo.

4. Cumple siempre con lo que dices

Muchos de los problemas que suceden dentro de una empresa se dan porque no se cumplen los acuerdos y hay alguien que siempre evade sus responsabilidades.

Si quieres evitar estas situaciones, tienes que convertirte en el tipo de profesional que nunca hace eso. Dicho de otra forma, si dices que vas a encargarte de algo, hazlo, siempre.

Esto no sólo te ayudará a fomentar un mejor ambiente de trabajo, sino que te convertirá en un profesional que goza de la estima de sus compañeros y del respeto de sus superiores. Además, también te ayudará a conseguir mejores posiciones de trabajo y aumentos de sueldo.

5. Trabaja en equipo

Supongo que este punto no es para nada sorpresivo, después de todo, trabajar en equipo es lo que único que te ayuda a conocer a tus compañeros y entender cómo debes trabajar con ellos. Todo eso facilita la convivencia a largo plazo y genera lazos entre las personas.

Las empresas valoran muchísimo a los empleados que tienen la capacidad de formar parte de un equipo precisamente porque un negocio depende de esa sinergia para salir adelante.

Además, si demuestras que puedes trabajar en equipo, es más probable que obtengas una posición gerencial en el futuro.

6. Cambia tu actitud

Hay otro dicho muy famoso que dice: “todo es cuestión de actitud”. La mayoría de los problemas en el ambiente laboral se pueden minimizar, o incluso acabar, si decides cambiar tu actitud para bien.

Trata de atacar tus problemas desde otra perspectiva. En vez de verlos como algo negativo, tómalos como una oportunidad para mejorar, para crecer como profesional.

Por ejemplo, si hay un compañero que te molesta porque siempre se está quejando, intenta ponerte en sus zapatos y tener algo de empatía por él. Quizás así podrás entenderlo y será más fácil brindarle soluciones y no tomarte las cosas tan a pecho.

Ser una persona que no genera problemas y que además procura solucionar los problemas que se generan en el trabajo, ya sea con los empleados o con los clientes, es una ventaja competitiva que te abrirá muchas puertas.

Si haces todo esto, es muy probable que seas capaz de sobrevivir en cualquier ambiente laboral, ¡sin importar lo difícil que pueda parecer!

Si te gustó el artículo, ¡compártelo! :

Leave a Reply

Estudia en On Aliat >