7 cosas que tienes que saber antes de emprender

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Seguramente en algún momento de tu vida has pensado en la posibilidad de emprender. Para lograrlo, debes tener esfuerzo y dedicación hacia el proyecto que tengas en mente, porque tener éxito como emprendedor no es nada sencillo.

De alguna forma, sabemos que podemos dar más de nosotros mismos y tememos que nuestra falta de experiencia, tiempo y preparación nos impida iniciar un negocio propio. Sin embargo, es importante recordar que enfrentar el miedo al fracaso sólo es el primer paso para lograr salir adelante.

Las personas que deseamos emprender somos parte de una nueva cultura, pensamos que tener un empleo no forma parte de las metas de nuestras vidas y crear un negocio propio es lo que realmente queremos hacer.

Es el momento perfecto. La tecnología nos proporciona herramientas suficientes que nos permiten lograr nuestros objetivos. Muchas veces, un sólo clic nos abre las puertas a una infinidad de recursos para capacitarnos.

Independencia, tiempo libre, superación monetaria y personal son sólo algunos beneficios que puedes tener si alcanzas la meta de emprender.

Existen muchas cosas que debes saber antes de dar este paso, ¿quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

1. Emprender es un reto

Cuando hablamos de emprender pensamos en desafíos.

El camino al triunfo es riesgoso y suele estar salpicado de pequeños fracasos con los que debemos aprender a lidiar.

Comprender nuestras fallas, como proceso de aprendizaje, nos permite prepararnos para tener buenos resultados. Recuerda que el éxito es una actitud.

Antes de dar el paso de crear tu negocio, asegúrate de que tu proyecto está bien pensado. Son muchos los factores que debes tener claros, algunos de ellos son:

  • Costo de inversión.
  • Capital disponible.
  • Tiempo de retorno de la inversión.
  • Público objetivo.
  • Estrategia de comercialización.
  • Costo de tu producto o servicio.

Estos y muchos otros elementos los debes tener bien estudiados antes de aceptar el reto de emprender.

2. Equilibra tus emociones

Para iniciar un negocio hay que contar con determinación y compromiso, se debe ser creativo e ingenioso. Por eso, el motor de nuestro proyecto siempre será nuestra capacidad de estar enfocados en lograr nuestros objetivos.

Si nos concentramos podemos encontrar distintas maneras de conseguir los recursos necesarios para nuestra empresa. Al tiempo que calibramos la posibilidad de encontrar inversionistas.

Debes saber si es mejor optar por un préstamo bancario, financiamiento familiar, incubadora o la venta de algún bien para que puedas emprender.

Daniel Goleman, en su libro “Inteligencia Emocional”, dice que si ejercitamos nuestra capacidad de gestionar y entender las emociones que sentimos, junto con la comprensión de las de otras personas, generaremos un excelente ambiente laboral.

Esto se traducirá en una mayor productividad, además de que podrás tener el control de tu negocio y tomar las mejores decisiones. Todos estos son beneficios directos de nuestro control emocional.

3. Invertir no siempre se trata de dinero

Los grandes emprendedores saben que se necesita un capital de inversión, sin embargo, este no siempre está conformado por una enorme fortuna, muchas veces se trata de aprovechar al máximo los recursos con los que ya contamos.

Pensemos en cómo invertiremos nuestro capital inicial. Por ejemplo, es una buena idea realizar algún curso que sea de utilidad para enfrentar los nuevos retos de nuestro proyecto.

Otra opción viable es comprar la tecnología que debemos usar en nuestro negocio.

Siempre es bueno recordar que en los proyectos de emprendimiento lo más importante es el capital humano.

Si cuidamos que las personas involucradas sean productivas y estén felices con los resultados obtenidos, el negocio caminará en ruta hacia el éxito.

4. Emprender es ganar experiencia

Si tu proyecto es nuevo y los clientes no te conocen, es importante crear un portafolio con tus mejores trabajos o buscar alguna estrategia de comercialización que te permita dar a conocer tu idea.

En caso de no contar con los suficientes recursos, puedes pensar en la posibilidad de prestar servicios a empresas que elijas a cambio de que ellos hablen sobre tu producto y te recomienden.

De esta manera podrás ir construyendo una reputación y además ganarás experiencia.

Leer libros y blogs especializados, asistir a conferencias o a clases, entender a la experiencia de otras personas, tener asesoría constante y el intercambio de servicios son excelentes formas de iniciar cualquier proyecto de emprendiemiento.

5. Habrá competencia

Al emprender la competencia está a la orden del día. Seguramente encontrarás competidores capaces de ofrecer un servicio o producto de mucha calidad. Como consecuencia directa, tus clientes serán más exigentes.

¡Si esto te sucede, en realidad es una buena noticia!

Procura conocer a profundidad a tus proveedores, empleados y clientes para adquirir cada vez más conocimiento de todo lo que rodea a tu mercado.

Estudia y actualiza la información que tengas y, sobre todo, debes enfocarte en comprender todos los datos que puedan ser de utilidad para tu negocio, como el nivel de satisfacción de tus clientes en relación a tu servicio o si estarían de acuerdo en volver a comprar tu producto.

No temas a la competencia, trabaja y aprende de ella para mejorar porque si tienes un rival de peso entonces te verás obligado a mantener e, incluso, mejorar la calidad de lo que ofreces.

6. Construir con propósito

Existen muchos modelos de negocio, algunos con base en el dinero y otros se inspiran más en los valores humanos, sin olvidar que siempre debe existir una ganancia para que el proyecto sea sostenible.

Es importante que tengas bien definido qué tipo de emprendimiento deseas construir para que los cimientos de tu negocio estén bien sólidos.

Los grandes emprendedores saben encontrar el equilibrio entre el éxito monetario, la calidad de vida propia, la felicidad de los clientes y empleados y el cuidado al medio ambiente.

7. Invertir en uno mismo

Creer en ti permite que generes la fuerza necesaria para enfrentar los obstáculos que tengas en el camino.

Recuerda que se trata de hacer que tus ideas se conviertan en realidades tangibles.

Por eso, es imprescindible que destines tiempo y recursos a tu aprendizaje.

Busca conocimiento, aprende a definir la trayectoria y a manejar tu empresa, revisa el valor de tus servicios, aprende a identificar los perfiles que necesitas como socios, clientes y proveedores y siempre estudia al mercado.

La educación y el trabajo permiten a los empresarios entender la dinámica de cualquier negocio, también los ayuda a comprender la administración de sus inversiones y a encontrar soluciones creativas a cualquier obstáculo.

Tener un título profesional es una buena manera de formar los cimientos de tu emprendimiento.

Además, existen ofertas académicas en línea o Licenciaturas Ejecutivas que te dan la oportunidad de empezar tu proyecto y estudiar una carrera de manera simultánea.

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