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6 consejos para tener más asertividad en el trabajo

Hoy en día existe una alta competencia laboral y cada vez es más difícil crecer, ya sea porque hay una demanda pequeña de trabajo y mucha oferta de mano de obra, porque nuestros jefes son cada vez más difíciles de sorprender y agradar, o por cualquier otro motivo que se te ocurra; el problema aquí es que es muy difícil destacar y, por ende, conseguir mejores oportunidades.

Dicho esto, una manera de mejorar tu reputación y poder crecer más rápidamente en el trabajo es ser asertivo y saber pedir lo que te toca, pero, ¿qué es la asertividad?

Según el sitio web Psicoterapeutas, la asertividad se puede definir como: “la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento”.

Si quieres descubrir cómo hacer esto en el trabajo, ¡sigue leyendo!

1. Piensa primero en los demás

Es muy importante entender que ser asertivo no significa que vas a decir lo que te parece cuando te parece con la excusa de “es lo que siento”. Eso no te traerá más que problemas.

Si quieres ser asertivo, ponte en los zapatos de los demás y pregúntate qué es lo que ellos están buscando de ti o de la situación que se presentó.

Al querer ser más asertivo y tener una comunicación más “franca” puedes caer en la arrogancia o el egocentrismo. Cuando te pase esto acuérdate que tienes que ser empático y siempre cuestionarte si la manera en la que lo dijiste fue la adecuada.

La asertividad tiene mucho que ver con la negociación, y para negociar bien debes entender lo que quiere ganar la otra parte.

2. Pregunta a los demás cómo te ven

Uno de los principales factores para ser asertivo es ser directo sin verte agresivo o manso, y la única forma de lograrlo es preguntándole a los demás cómo te ven.

La crítica es algo importante, especialmente cuando buscas mejorar. Además, si no eres una persona naturalmente asertiva, seguramente tendrás que hacer ajustes a medida que empiezas a practicar esta habilidad.

Considera eso y pregúntale a tus compañeros de trabajo de confianza si se les hizo que en determinado momento fuiste muy agresivo o poco claro. ¡Eso te ayudará a crecer!

3. Habla sin rodeos

Es muy común también que, en un esfuerzo por querer sonar menos autoritario o menos agresivo, le des rodeos a las cosas, es decir, que prolongues lo que quieres decir con muchas palabras para que el mensaje quede camuflado, pero esto trae dos problemas principales:

  1. El mensaje principal puede llegar a no entenderse;
  2. Al darle rodeos a las cosas, tus jefes pueden notar que no tienes una voz de mando o de líder necesaria para crecer en tu carrera profesional.

Al decir las cosas, dilas de una manera en que no quede espacio para la especulación o la interpretación. ¡Ve al grano!

4. Toma posturas claras

A nadie le gusta una persona que cambie de parecer o de ideología cada vez que le convenga: más vale ser honesto contigo mismo y con los demás.

Al tomar posturas claras, no te estamos diciendo que seas intransigente, sino que las personas sepan cómo piensas.

Por supuesto, es importante que no te cierres a otras maneras de pensar, ya que no hay nada peor que una persona terca y obstinada que no quiere cambiar nunca.

Al momento de hablar con tus compañeros de trabajo o con tus jefes, ten posturas claras, no cambies de parecer sólo para agradarles. Eso se nota y puede funcionarte un tiempo, pero a la larga no te convendrá, ya que tus jefes no confiarán en ti porque pensarán que sólo estás para adular.

5. Formas son fondo

En ciertos países como Alemania, Holanda y Suecia, no existe mucho problema al decir las cosas como les nace. Allá saben que las personas no tomarán lo que digan de mala manera, pero en México, y la mayoría de los países de Latinoamérica, tienes que pensar lo que dices.

No te estoy diciendo que ocultes el mensaje principal o que digas cosas con las que no estás de acuerdo, sino que a veces tienes que pedir las cosas de una manera amable y respetuosa aunque te cueste.

Decir “por favor” y “gracias” es necesario para obtener un buen resultado y te ayudará a ser más asertivo.

6. Ten confianza en ti mismo y en los demás

La desconfianza en uno mismo es uno de los principales factores para no ser asertivo. Al no creer en tus capacidades provocas que las demás personas sientan esa falta de seguridad y no te tomen en serio.

Por supuesto, aunado a esto también, debemos mencionar que es importante confiar en los demás. Si desconfías de todos los que te rodean, a la hora de pedir algo, lo único que estarás pensando es que tu petición no se hará de buena manera o que te están engañando.

Se que a veces es difícil poner expectativas sobre los demás, ya sea porque te han mentido o porque simplemente no confías en las habilidades de otros, pero en el mundo laboral no te queda de otra por mucho que quieras negarlo.

De hecho, es bueno para todos que seas una persona que puede trabajar en equipo para lograr las cosas. De esa forma demuestras que eres alguien que puede guiar a otros y serás capaz de entablar relaciones más fuertes con tus colegas.

¡Y es obvio que ese ambiente te permitirá practicar tu asertividad más seguido y con mejores resultados!

En resumen, la asertividad es una habilidad social que se tiene que trabajar y pulir poco a poco, así que no esperes resultados inmediatos.

Trabaja en ser más asertivo, sigue los consejos que te dejamos arriba y notarás un cambio radical en tu trabajo y en tu vida personal.

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